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miércoles, 26 de agosto de 2009

¿IGUALES O DIFERENTES?

Acabo de ver por enésima vez la película de Los Increíbles (¿por qué a los niños les gustará ver tantas veces una película?) y una vez más acabo de recordar que quería escribir algo sobre dos partes que me llaman mucho la atención del filme.

Desde la primera vez que la vi, lo que más llamó mi atención es un dialogo entre Helen (Elastic Girl) y Dash. Vienen discutiendo acerca de los poderes especiales que tiene el niño y que no los debe usar para superar a los demás indebidamente. Al final ella menciona que "todo el mundo es especial" y Dash responde: "es otra forma de decir que nadie lo es".

De alguna manera el niño tiene razón. Si todos somos especiales, entonces nadie lo es. Los niños principalmente, deben de sentirse muy confundidos, pues en unas ocasiones escuchan que les decimos que cada quién es especial y en otras escuchan que todos somos iguales.

La generalidad nos borra.

Esa manera de meter a todas las personas en el mismo costal es una costumbre que creo no es muy justa y no ha dado muy buenos resultados. Yo creo que hemos cometido el error de confundir varias ideas: "Todos fuimos creados iguales" y "Todos debemos ser tratados por igual". Y entre estos dos conceptos está el camino, la superación, la madurez y las cualidades que cada quien haya desarrollado durante su vida (lo que somos, lo que hemos llegado a ser).

El concepto de que todos fuimos creados iguales nace de la narración del Génesis, donde nos relata la manera en que Dios nos creó. Pero no se refiere exclusivamente a las características físicas propias del ser humano, sino al soplo divino. A ese pedacito de Dios que todos llevamos dentro. Al hecho de haber sido creados a Su imagen y semejanza.

Después viene la idea de que todos somos iguales. Yo creo que los seres humanos no somos iguales. Desde lo físico: hay chaparritos, altos, gordos, flacos, negros, blancos; de cabello chino, lacio, rubio, negro, rojo, castaño. Con ojos rasgados o redondos. Hay quienes tienen todas sus facultades y sentidos al 100% y hay otros que no. Hay sanos y enfermos, etc.

En los demás terrenos también somos diferentes: Hay sabios e ignorantes, buenos y malos, listos y tontos, alegres, tristes, gruñones, serios, inmaduros, trabajadores, haraganes, ricos, pobres, famosos, extrovertidos, tímidos, etc. Cada persona tiene sus propias características, que dependen de miles de factores que hayan afectado sus vidas.

Y finalmente llega el concepto de que todos debemos ser tratados igual; entiéndase: con el mismo respeto, consideración y amor. Creando las mismas oportunidades, derechos, obligaciones y opciones para todos.

Si hubiéramos seguido esta simple regla desde hace tiempo, cuántas calamidades se habrían evitado. Si no hubiéramos generado una competencia inútil entre hombres y mujeres, jóvenes y adultos, ricos y pobres, extranjeros y nacionales.

Dash aprenderá con el tiempo que "Especial" no va ligado con el ser sino con el sentir. Sentirse especial o sentir que alguien es especial para ti, tiene más que ver con la relación que se tenga con ese alguien, por eso los padres sienten que sus hijos son especiales y viceversa. Cada quien tendrá su amigo especial o su profesor, tío, primo o abuelo especial. Cada quién podrá sentirse especial para alguien más, pero no necesariamente para todos.

Debemos enseñar a nuestros niños a entender que todos somos diferentes y que debemos ser tratados con el mismo respeto sin importar esas diferencias. Puede resultar un poco complejo al principio, pero con la práctica se hace hasta sin pensar.

El villano de la película, Syndrome, tiene el plan macabro de vender aparatos e inventos que otorguen súper poderes a los demás y una de sus frases es: "y cuando todos sean súper, entonces nadie lo será". . .

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