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martes, 30 de agosto de 2016

CENTENARIO


Dejenme platicarles un chisme :)  este día, mi familia y yo estamos de festejo. Resulta ser que, un día como hoy, pero de 1916 a las 18 horas, estaba naciendo mi tia "la negra"; la mayor de los hermanos Escamilla, mi familia paterna. Y si, hicieron bien las cuentas, resulta que mi tía está cumpliendo 100 años el dia de hoy. La festejamos desde el sábado pasado, pero yo he querido hacer este breve homenaje el día de hoy, en su justo cumpleaños.
Cualquier cosa que pudiera decir a mi tía, se queda corta; no hay palabras para poder expresar el enorme cariño y la admiración que siento por ella. Sin embargo, lo que trataré de manifestar hoy es el enorme agradecimiento que tengo por todo lo que hizo incluso muchos años antes de que yo naciera. ¿Y cómo puede ser eso? Bueno, pues es agradecimiento por la manera en que cuidó de mi padre. Muchas veces mi papá ha expresado que mi tía la negra fue para él como una madre, no porque no haya tenido la suya propia, sino porque a mi tía le tocó hacerse cargo en muchos sentidos de mi papá. Y estoy segura de que el temple, la pasión por el trabajo, la fortaleza, el compromiso y la responsabilidad, fueron enseñanzas de mi tia. Y para muestra, comparto una carta que mi padre envió a mi tía el 14 de febrero pasado, fecha en que mi papá comenzó a festejar el centenario de su hermana Rosa.




H. Veracruz, Ver.                                               14 de febrero de 2016



A la señora Rosa Escamilla Martínez:

Negra . . . ¿Hace cuánto tiempo no recibes una carta de amor?

Déjame decirte entonces, en este día especial, que eres la persona más querida de la familia, lo que pasa es que a veces cuesta mucho trabajo expresar lo que sentimos.

Hay ocasiones que hacemos una llamada por teléfono para enterarnos de “cómo estás de tus dolores hermana ” pero a veces no te decimos: “no sabes cuánto te quiero” o “en toda ocasión te recuerdo con mucho cariño”.

El día de tu cumpleaños te llevamos una flor o un obsequio, pero nunca te he dicho: “¡Te quiero mucho!” y que nunca olvido que desde niño tú me has querido con un cariño casi de madre.

Hoy, 14 de febrero de 2016, AÑO DEL CENTENARIO, recibe de mi esposa Delia y de todos mis hijos el cariño y el amor que siempre te he tenido.

Tu hermano Jesús.





p.d. descubre el mensaje oculto que tiene esta carta.


Es cierto que no ha sido costumbre las manifestaciones abiertas de amor (en sus propias palabras), pero el cariño lo ha manifestado de muchas maneras y las pruebas son evidentes, porque hoy está cosechando lo que durante tanto tiempo sembró.
Muchos de mis mejores recuerdos de la niñez tuvieron lugar en su casa. La única casa que yo he conocido de ella. Ahí celebramos cumpleaños, posadas, cenas de Año Nuevo y siempre muy divertidas.
Mi tia tiene la voz fuerte, igual que su espíritu; y con sus 100 años a cuestas, tiene una lucidez que a veces quisiera yo misma y goza de una memoria envidiable, así que ir a su casa y conversar con ella es todo un placer, por tantas cosas y detalles que puede decirte en una simple plática.
Mi tía siempre ha hablado fuerte, y esta vez no me refiero al volumen, sino a las palabras que utiliza para expresarse. Recuerdo que cuando era pequeña le tenía miedo, pero con el tiempo fui entendiendo que esa era su manera de hablar y que al fin y al cabo resulta muy divertido. No tiene pelos en la lengua y te dice lo que piensa.
Se rie a carcajadas y le fascina cantar tangos. Mi padre recordaba hace poco que alguna vez, mientras mi tia se encargaba de la limpieza, entonaba a voz en cuello un tango de su preferencia y tuvo que venir un vecino a pedirle que bajara la voz.
Esa es mi tia, la matriarca de la familia, la primera de la dinastía, la que que encabeza la primera de cinco generaciones vivientes; la luchadora, la fortaleza de sus hermanos, la orgullosa, la inquebrantable. La única que pudo provocar que viniera familia de Cuernavaca, Aguascalientes, Guanajuato, Ciudad de México y Guadalajara; y que pudieramos reunirnos para celebrala, familiares que teníamos por lo menos 20 años de no ver.
Feliz cumpleaños tia Negra, que Dios te siga bendiciendo y acompañando siempre.


lunes, 18 de enero de 2016

UN DOMINGO DE VINO NUEVO



De manera regular, yo creo que las lecturas en la Santa Misa SIEMPRE tienen  algo que decirnos, pero lo que sucedió con las de este domingo me han dejado el alma llena  y el corazón rebosando de alegría.
Primero que nada, tuvimos la misa para celebrar el cambio de equipo de sector del MFC y recibimos esto en la segunda lectura:
“Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común” (Corintios 14, 4-7)
Y es increíble que nos diga esto el Señor tan directamente, ya que precisamente de esto se trata el hecho de trabajar para el MFC, cada quién en lo suyo, cada quién en su área, trabajando para el bien común: dar a conocer el Reino de Dios.
Parte del equipo del Sector Veracruz Sur
Todos tenemos “un don”, que fue dado precisamente por Dios y Él nos está pidiendo que pongamos ese don a Su servicio, por eso, desde nuestra humilde trinchera, veremos la forma de cooperar de la mejor manera posible para ponernos en Sus manos y permitirnos ser sus instrumentos y que se manifieste el Espíritu para el bien común.
Por otro lado, aunque el Evangelio nos toca fuertemente los corazones porque somos un movimiento familiar cuya base por supuesto es el matrimonio, ha resultado la “diosidencia” de que hoy celebramos el aniversario número 62 de mis señores padres. Y como es natural, hemos acudido a dar gracias a Dios por esto.
El Evangelio nos habla de las bodas de Caná y aunque ya es bastante conocida la relación que hay entre la Palabra de Dios y la manera en que debemos de llevar un matrimonio santo, la verdad es que cada vez que la escuchamos, el Señor se las arregla para decirnos algo nuevo.
Para beneplácito nuestro, el sacerdote que ofició nos ha dado un sermón hermoso, resaltando los ingredientes que cada matrimonio debe tener y además, la manera en que están relacionados Jesús y María con nosotros.
Ya tenemos muy sabido que gracias a María y a su intercesión, Jesús obró su primer milagro aun cuando “no era su hora”, pero María nos dejó un mandato hermoso: “hagan lo que Él les diga”. Y cuando Jesús convirtió el agua en vino, al final del Evangelio se lee “y sus discípulos creyeron en Él”.
La manera en que debemos llevar esto a nuestro matrimonio es a tomar el modelo de obediencia de Jesús hacia su madre, el modelo de cuidado y protección de María hacia los novios y como esposos, ser el ejemplo que permita a nuestros hijos, los “discípulos” que con nuestro testimonio, crean en Él, se acerquen a Él y decidan seguirlo siempre.
Damos gracias a Dios que nos permite seguir aprendiendo, seguir reflexionando, seguir renovando nuestros votos cada vez que escuchamos a servidores suyos como estos sacerdotes que nos hablan fuerte y claro acerca de la Palabra y la ponen a nuestro alcance y entendimiento.
Ciertamente no ha sido un camino fácil; ha habido muchas altas y bajas, muchos momentos difíciles, pero el amor, el cariño, la comprensión, la paciencia ha hecho que esos momentos pasen a segundo término porque a la luz de estos 62 años, para ellos hay muchas cosas que han “desaparecido del mapa” para dejar solamente los momentos importantes, los significativos, los que han contribuido a formar un matrimonio fuerte, sólido y ejemplar para muchos de nosotros.


Gracias a Dios por estos 62 años; gracias a Dios por mis padres, por su salud, por su entrega, por sus errores, por su buen humor, por sus fortalezas, por sus carencias, por su alegría, por sus enseñanzas, por su ayuda, por su solidaridad, por su confianza, por ser ellos y por estar en nuestras vidas siempre presentes, siempre sosteniéndonos.